Daniel fue nuestro guía en una caminata maravillosamente tranquila. El sendero era fácil y en su mayoría con sombra, lo que nos permitió disfrutar de toda esa vegetación verde y abundante. En el camino vimos perezosos, ranas, una serpiente y un búho. Incluso encontré en el suelo una fruta de la pasión que todavía no estaba del todo madura. Estar en este sendero lleno de naturaleza fue como un bálsamo para mi sistema nervioso.
Daniel fue increíble: amable y atento durante todo el tour. Nos ayudó a tomar fotos de los perezosos con su telescopio y tradujo entre inglés y español para que todos se sintieran incluidos. Después de una caminata dura al volcán el día anterior, esta fue la actividad perfecta para relajarse.
Cuando reservamos en la recepción, nunca sentimos presión para agregar más cosas al itinerario. Con guías encantadores, perezosos adorables y naturaleza por todos lados literalmente al lado del camino, recomiendo esta experiencia totalmente. ¡10/10!